En esta entrada del blog vamos a desarrollar un tema muy común: el miedo a hablar en otro idioma.

En primer lugar, tenéis que saber que la gran mayoría de las personas que aprenden un idioma extranjero sienten algo de miedo o ansiedad ante la idea de expresarse en ese idioma. Una de las razones principales para esto suele ser el miedo al ridículo, propiciado muchas veces porque el alumno percibe en sí mismo carencias (falta de vocabulario, expresiones coloquiales…) que le hacen pensar que no será capaz de expresarse en el idioma extranjero. A modo de anécdota os diré que muchos alumnos me han dicho que si los oyese hablar en español, alucinaría con lo listos que son.

Si bien es cierto que a medida que nos empapamos más del idioma vamos adquiriendo estructuras y léxico que nos ayudarán en la comunicación oral, también hay algunas estrategias que podemos emplear para sentirnos más cómodos en esas primeras etapa del aprendizaje. Ahí van nuestros consejos:

  • FUERA VERGÜENZA: asume la comunicación como algo natural y relájate, nadie te está juzgando ni te va a poner nota, intenta expresarte sin miedo a lo que pueda pensar la otra persona.
  • RECUERDA QUE NADIE ES PERFECTO: repítete a ti mismo el siguiente mantra: “nadie es perfecto, todos cometemos errores”. Si no hablas por miedo a cometer errores, nunca podrás dar pie a corregir esos errores y seguir avanzando, comunícate usando los recursos de que dispones y hazte entender, si cometes fallos déjate corregir y aprende de ellos.
  • EMPÁPATE DEL IDIOMA: hay actividades muy placenteras que pueden ayudarte a mejorar la pronunciación y a adquirir vocabulario, de forma que te sientas más seguro al expresarte en el idioma extranjero. Ver películas o series de televisión en versión original (con o sin subtítulos) de forma regular te ayudará mucho. Solo recuerda que, como en todo, la constancia es un plus, cuanto más tiempo dediques a sumergirte en el idioma, antes notarás progresos.
  • MANTÉN UNA ACTITUD POSITIVA: sé consciente de tus errores y aprende de ellos pero no te martirices. Alégrate de tus progresos y no les restes importancia, ¡cada paso suma y una actitud y autoestima positivas son cruciales!
  • NO TENGAS PRISA: al comunicarte en el idioma extranjero, es posible que en algún momento te bloquees por no ser capaz de encontrar la palabra o expresión que buscas. Tranquilízate, respira, pídele a tu interlocutor que te dé un momento para pensar y trata de reformular tus ideas utilizando otros conceptos que sí sepas expresar.
  • PREPÁRATE: a medida que vayas comunicándote en el idioma extranjero, elabora un glosario de palabras y expresiones comunes a las conversaciones, aquellas que se repiten normalmente, independientemente del tema (saludos, expresiones de cortesía…). De esta forma, podrás practicarlas por tu cuenta y a la hora de iniciar la conversación tendrás una cosa menos de la que preocuparte.

Por último y más importante: ILUSIÓNATE. Aprender otro idioma puede ser difícil, pero al mismo tiempo es una actividad muy gratificante que te puede aportar mucho más de lo que imaginas.

Planea un viaje, pon en práctica lo que has aprendido y…¡disfruta!

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