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Estamos en pleno verano y eso quiere decir sol, playa, desconexión y un montón de tiempo libre para los niños. Sabemos que es un buen momento para que sigan aprendiendo y mejorando su nivel de inglés, pero seguro que si les proponemos que hagan algún cuaderno de actividades se negarán y nos darán mil y una excusas para no hacerlo. Entonces, ¿cómo podemos conseguirlo? Es más sencillo de lo que pensamos. Sigue leyendo y te darás cuenta lo fácil que es que aprendan jugando.

 

DUCK, DUCK, GOOSE

Este es un juego en el que necesitaremos mínimo tres personas. Nos sentaremos todos en círculo, menos uno de los niños que estará fuera de él (el que la lleva) e irá uno a uno posando su mano sobre la cabeza del resto de participantes diciendo “duck” (pato). En un momento determinado cambiará esta palabra y dirá “goose” (oca). El niño “goose” tendrá que salir corriendo detrás del anterior y cogerle antes de que éste ocupe su lugar en el círculo. Si consigue cogerle el segundo niño ocupará el centro del círculo y, en el caso de que haya conseguido quitarle su sitio, el que la lleva será el segundo niño.

 

SIMON SAYS

“Simon says” es un juego que también precisa un mínimo de tres personas. “Simon” será el encargado de dar las instrucciones y el resto tendrán que hacer lo que diga siempre y cuando el mandato empiece por la estructura “Simon says”. Por tanto, si dice “Simon says to touch your shoulders”, tendremos que tocarnos los hombros, pero, si sólo hubiera dicho “touch your shoulders”, no tendríamos que realizar esta acción. Todos los participantes que se equivoquen y lleven a cabo la orden cuando no haya comenzado con “Simon says…” serán eliminados hasta que sólo quede el ganador.

 

WHAT’S THE TIME MR. WOLF?

Este es uno de los juegos preferidos de los más pequeños y se asemeja bastante a nuestro “Un, dos, tres… escondite inglés”.

Necesitaremos un mínimo tres participantes, aunque cuantos más seamos, más divertido será el juego. Primero tendremos que elegir a “Mr. Wolf” (señor Lobo) que será el que se ponga de cara a la pared. El resto de jugadores se pondrán por detrás, dejando distancia de por medio, mirando hacia él y serán los que hagan la pregunta de: “What´s the time Mr. Wolf?” (¿Qué hora es, señor Lobo?). El señor Lobo contestará una hora que serán los pasos que den hacia delante el resto de niños. En un momento determinado, “Mr. Wolf”, en lugar de contestar como las anteriores ocasiones, dirá: “It’s dinner time!”, se girará y correrá detrás de los jugadores mientras éstos intentan escarpar y, el que coja, se convertirá en el nuevo Lobo.

 

STEAL THE FLINGSOCK OR STEAL THE BACON

Este es igual al juego del pañuelo. Tendremos que hacer dos equipos con el mismo número de integrantes que se pondrán de forma opuesta dejando distancia entre ellos. Cada equipo tendrá que determinar qué número corresponde a cada participante y en el medio de los equipos, dejaremos un objeto que será lo que tendrán que coger. Previamente habremos elegido un árbitro que será el encargado de decir en voz alta los números que se enfrentarán. En ese momento, los jugadores correspondientes correrán hacia el medio con el objetivo de coger el premio y no ser pillados por su contrincante en la carrera de vuelta al lado de su equipo.

Lo bueno de este juego es que podemos repasar el vocabulario que queramos sustituyendo los números por colores, frutas, animales… Simplemente, hay que determinar al principio con qué palabras jugaremos.

 

BATTLESHIP

En este juego sólo necesitaremos dos personas, sentadas frente a frente, sin que puedan ver el tablero de su oponente.

Lo primero que tendremos que hacer es el tablero. Podemos configurarlo de la manera que queramos. En el ejemplo que os dejamos, en el eje vertical tenemos los sujetos y en el eje horizontal las acciones. El objetivo es que, siguiendo el ejemplo de preguntas y respuestas que aparece en la plantilla, llevemos a cabo el juego tradicional de hundir la flota. En caso de disparar a agua la respuesta será negativa y en caso de tocar o hundir algún barco, la respuesta será afirmativa.

Por ejemplo:

Do the boys get up early? No, they don´t. Water!

Does Tom like fish? Yes, he does. Hit or hit and sunk!

Lo bueno de este juego es que es muy didáctico y se puede adaptar a los contenidos sobre los que queráis trabajar.

 

HAND CLAPPING GAMES

¿Recuerdas aquella canción de “¿En la calle- lle, veinticuatro – tro…”? Pues es el mismo juego, pero con canciones en inglés. Cada uno tiene sus movimientos y su dificultad, sólo tenemos que buscar el que más nos guste.

 

También es buen momento para aprender canciones en inglés, ver películas y series en versión original o leer algún libro adaptado a su edad en esta lengua extranjera.

Cómo veis, hoy en día los recursos son casi ilimitados. Sólo tenemos que encontrar lo que más motive a nuestros pequeños y hacer del verano unas vacaciones en familia, productivas e inolvidables.

 

¡Hola a todos! Bienvenidos a una nueva entrada de nuestro blog, esta vez centrada en lecturas recomendadas para aprender y mejorar tu nivel de inglés. Ya sabes, coge lápiz y papel y ¡apunta!

 

HARRY POTTER- LA SAGA:

– ¿De qué trata?: seguramente ya conoces la historia, pero por si has estado en una cueva todos estos años, te la resumimos: la saga de Harry Potter narra las aventuras de un joven mago y sus amigos durante sus años de estudios en la escuela de magia Hogwarts.

– ¿Por qué es un buen libro para aprender inglés? Es una saga muy completa e interesante desde el punto de vista del aprendizaje del inglés, ya que los dos primeros libros son muy sencillos en cuanto a que reflejan situaciones cotidianas y por tanto los diálogos son simples e ideales para principiantes. Sin embargo, a partir del tercer volumen se va complicando la trama, así como el nivel del idioma, que en los últimos tomos requiere un B2 por parte del lector. Es una buena opción para ir aprendiendo de forma progresiva y pasar un buen rato entre varitas y hechizos.

 

“THE ADVENTURES OF TINTIN”-LA COLECCIÓN EN FORMATO COMIC:

– ¿De qué trata?: Las aventuras de Tintín es un clásico de la literatura juvenil que pertenece al género de aventuras. Narra, en diferentes tomos y formatos, las peripecias de un joven reportero que viaja por todo el mundo resolviendo misterios con su fiel amigo, su perro Milú.

– ¿Por qué es un buen libro para aprender inglés?: el formato comic es muy buena opción porque, además de contener relativamente poco texto, éste va acompañado de dibujos que facilitan mucho la comprensión al lector. Es ideal para principiantes, tanto adolescentes como adultos.

 

“BRIDGET JONES’S DIARY”- LA SAGA:        

– ¿De qué trata?: esta desternillante saga narra la historia de Bridget, una treintañera en plena crisis existencial, que decide escribir un diario para tratar de cambiar su desastrosa vida. Sus objetivos a alcanzar son: adelgazar, dejar de fumar y de beber y, sobre todo, encontrar al hombre de su vida.

– ¿Por qué es un buen libro para aprender inglés?: los tres libros que conforman la saga son relativamente fáciles de leer, por lo que serían adecuados para un nivel A2 en adelante. En los tomos se reflejan situaciones cotidianas, narradas en un tono de comedia que sacará muchas sonrisas (y alguna que otra carcajada) al lector.

 

COLECCIÓN “CHRISTMAS STORIES” DE CHARLES DICKENS:              

– ¿De qué trata?: es una colección de los mejores relatos navideños del aclamado autor inglés. En las historias se refleja la vida del Londres victoriano, los cementerios, los orfanatos y algunas aventuras de prisioneros y piratas, entre otras tramas.

– ¿Por qué es un buen libro para aprender inglés?: en primer lugar, porque se acerca la Navidad y no hay nada más navideño que sentarse junto a una chimenea y leer a Dickens. Además, los relatos cortos facilitan la comprensión al lector, pues la lectura es breve y la historia suele ser concisa y estar enmarcada en un contexto que facilita mucho la comprensión. Aunque pueden resultar un reto, sobre todo por la relativa complejidad del léxico que emplea el autor, muchas de las historias son conocidas ya por (casi) todos y, en caso de emergencia, siempre podemos tener un diccionario a mano que nos pueda resolver alguna que otra duda.

 

Y hasta aquí nuestra entrada de hoy, esperamos haberos ayudado un poco y que disfrutéis de vuestra lectura, ¡hasta la próxima!

En esta entrada del blog vamos a desarrollar un tema muy común: el miedo a hablar en otro idioma.

En primer lugar, tenéis que saber que la gran mayoría de las personas que aprenden un idioma extranjero sienten algo de miedo o ansiedad ante la idea de expresarse en ese idioma. Una de las razones principales para esto suele ser el miedo al ridículo, propiciado muchas veces porque el alumno percibe en sí mismo carencias (falta de vocabulario, expresiones coloquiales…) que le hacen pensar que no será capaz de expresarse en el idioma extranjero. A modo de anécdota os diré que muchos alumnos me han dicho que si los oyese hablar en español, alucinaría con lo listos que son.

Si bien es cierto que a medida que nos empapamos más del idioma vamos adquiriendo estructuras y léxico que nos ayudarán en la comunicación oral, también hay algunas estrategias que podemos emplear para sentirnos más cómodos en esas primeras etapa del aprendizaje. Ahí van nuestros consejos:

  • FUERA VERGÜENZA: asume la comunicación como algo natural y relájate, nadie te está juzgando ni te va a poner nota, intenta expresarte sin miedo a lo que pueda pensar la otra persona.
  • RECUERDA QUE NADIE ES PERFECTO: repítete a ti mismo el siguiente mantra: “nadie es perfecto, todos cometemos errores”. Si no hablas por miedo a cometer errores, nunca podrás dar pie a corregir esos errores y seguir avanzando, comunícate usando los recursos de que dispones y hazte entender, si cometes fallos déjate corregir y aprende de ellos.
  • EMPÁPATE DEL IDIOMA: hay actividades muy placenteras que pueden ayudarte a mejorar la pronunciación y a adquirir vocabulario, de forma que te sientas más seguro al expresarte en el idioma extranjero. Ver películas o series de televisión en versión original (con o sin subtítulos) de forma regular te ayudará mucho. Solo recuerda que, como en todo, la constancia es un plus, cuanto más tiempo dediques a sumergirte en el idioma, antes notarás progresos.
  • MANTÉN UNA ACTITUD POSITIVA: sé consciente de tus errores y aprende de ellos pero no te martirices. Alégrate de tus progresos y no les restes importancia, ¡cada paso suma y una actitud y autoestima positivas son cruciales!
  • NO TENGAS PRISA: al comunicarte en el idioma extranjero, es posible que en algún momento te bloquees por no ser capaz de encontrar la palabra o expresión que buscas. Tranquilízate, respira, pídele a tu interlocutor que te dé un momento para pensar y trata de reformular tus ideas utilizando otros conceptos que sí sepas expresar.
  • PREPÁRATE: a medida que vayas comunicándote en el idioma extranjero, elabora un glosario de palabras y expresiones comunes a las conversaciones, aquellas que se repiten normalmente, independientemente del tema (saludos, expresiones de cortesía…). De esta forma, podrás practicarlas por tu cuenta y a la hora de iniciar la conversación tendrás una cosa menos de la que preocuparte.

Por último y más importante: ILUSIÓNATE. Aprender otro idioma puede ser difícil, pero al mismo tiempo es una actividad muy gratificante que te puede aportar mucho más de lo que imaginas.

Planea un viaje, pon en práctica lo que has aprendido y…¡disfruta!