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Llega el sol, el calor, la época de playa, terraceo y fiesta… en definitiva, ¡nuestro querido verano ya está aquí! Durante esta época es tiempo de descanso y desconexión, pero ¡no de pasividad! En nuestra entrada de hoy os queremos ofrecer algunos consejos para aprovechar el verano y disfrutar mientras aprendes idiomas. ¡Toma nota!

 

  1. Estancias en el extranjero

Puedes aprovechar el verano para hacer cursos de idiomas en el extranjero. Estar en contacto con hablantes nativos es provechoso. Sin embargo, estos viajes suelen llevar aparejados gastos económicos elevados, que tal vez no te venga bien asumir ahora. En tal caso, tu mejor opción es inscribirte en tu centro de idiomas favorito: e-lingua.

  1. Cursos intensivos de verano

Las vacaciones son el momento ideal para estudiar, ya que disponemos de más tiempo libre. Una buena idea es apuntarse a uno de los cursos intensivos de verano que ofrecemos en e-lingua. Estaremos encantados de acompañarte el mes de julio mientras aprendemos a comunicar en inglés o francés de manera intensiva y al mejor precio.

 

  1. Saca el mayor partido a tus viajes de vacaciones

No es necesario salir de España para estar en contacto con una lengua extranjera. Existen numerosas técnicas que podemos poner en práctica en nuestro día a día para acostumbrarnos a utilizar los idiomas de manera natural. Intenta leer los anuncios en los lugares públicos y las guías y mapas gratuitos que incluyen traducciones en varios idiomas. Tómatelo como un reto, echando un ojo a las sugerencias y las direcciones que te recomiendan en tu destino. Otra de las opciones es unirte a los grupos que siguen a un guía turístico en inglés o francés. Es la ocasión perfecta de entrar en contacto con hablantes nativos. Una vez llegamos al hotel, nada mejor que ponerse al día con las noticias en un canal internacional extranjero.

 

  1. El que lee mucho, sabe mucho

Leer nos ayudará a adquirir vocabulario y estructuras gramaticales, así como distinguir entre diferentes registros. Si no te sientes seguro de coger una novela escrita en lengua extranjera te recomendamos que comiences por un libro que hayáis leído antes en español porque ya conocéis la trama de antemano y te resultará más fácil seguirla. Un libro es la mejor compañía para una larga tarde de playa en la toalla.

 

  1. Mejora tu expresión escrita

A todos nos gusta guardar un recuerdo de esos pueblos y ciudades que visitamos durante el verano. ¿Por qué no enviar una postal a un familiar, amigo o a tus profesores de inglés y/o francés en la lengua extranjera?  Es una manera original de acordarte de tus seres queridos y de recuperar la costumbre en desuso de escribir a mano.

 

  1. ¡No tengas vergüenza!

Si no puedes desplazarte al extranjero durante el verano, ¡no hay ningún problema! Tenemos el privilegio de vivir en uno de los países más turísticos del mundo y cada año nos visitan millones de turistas extranjeros procedentes de diferentes países. No dudes en prestar ayuda en inglés o francés a los turistas que lo precisen. Además, las terrazas y los bares se llenan de gente que desea socializar. Es una gran oportunidad para conocer gente de otros países y hacer de anfitrión. Tan sólo hay un problema: la vergüenza. Pero como saben nuestros alumnos es lo primero que tenemos que quitarnos de encima cuando decidimos aprender un idioma.

En general, todos estos consejos podrían resumirse en dos: estar siempre dispuesto a aprovechar las oportunidades que se presenten y no tener miedo a hablar en otra lengua. Si cumples estas dos normas verás cómo progresas y dominas la lengua. Y vosotros, ¿qué planes tenéis para este verano? Contadnos qué vais a hacer para seguir en contacto con los idiomas. ¡Feliz verano!

Pasar las fiestas navideñas en otro país puede ser una experiencia enriquecedora para conocer más las costumbres y la cultura del lugar. En esta segunda entrada queremos mostraros las tradiciones navideñas de nuestros vecinos franceses. La ciudad de las luces se viste de gala para recibir por todo lo alto estas fechas tan especiales, pero hay mucho más que ver en un país tan rico como Francia. ¡Conozcamos mejor sus costumbres!

FRANCIA

La celebración navideña en Francia tiene diferentes tradiciones en función de la región. Eso sí, vayas donde vayas, verás las plazas de cada ciudad decoradas con el tradicional Marché de Noël, un mercado navideño en el que podrás degustar los productos típicos como el vin chaud (vino caliente con jengibre, canela y nuez moscada entre otros) para combatir el frío, churros, crêpes, pain d’épices (pan de jengibre), gaufres… Un sinfín de productos para disfrutar de la familia y hacer las compras navideñas en los puestos de la calle.

Pero si hay un lugar en Francia donde la navidad tiene una especial relevancia es Alsacia, en particular Estrasburgo, la Capital de Noël. Estrasburgo se transforma durante más de un mes en un gran poblado navideño. Su decoración te hará viajar a los cuentos navideños de nuestra infancia.

El 6 de diciembre arranca la navidad en el este y norte de Francia con la celebración de la fête de Saint Nicolas, que viene cargado de dulces (friandises) y regalos para los niños que se han portado bien el resto del año. Pero ¡cuidado!, Saint Nicolas viene acompañado de un personaje siniestro vestido de negro conocido como Père Fouettard (padre látigo) que se dirige a los niños que han sido malos. Antiguamente les daba azotes, pero en algunas regiones se ha sustituido por la distribución de carbón o remolacha.

Otra de las citas ineludibles para estas fechas es el 8 de diciembre en la ciudad de Lyon, donde celebran la tradicional Fête des Lumières (Fiesta de las luces). La tradición se remonta a 1852, año en el que se celebró el día de la Virgen María encendiendo miles de velas que llegaron a iluminar todas las calles de la ciudad. Hoy en día se ha convertido en todo un espectáculo de señales luminosas, con fuegos artificiales y la proyección de imágenes en los edificios más emblemáticos de la ciudad.

     

La nochebuena francesa se celebra en familia, juntos disfrutan del réveillon de Noël (cena de nochebuena) y los niños esperan con ilusión la llegada del Père Noël. Por todos es sabido que la gastronomía francesa es una de las más reconocidas del mundo y en estas fiestas tan especiales no podía ser menos. Entre los productos más típicos de estas fechas se encuentran el foie gras, el salmón o las huîtres (ostras), escargots au beurre persillé (caracoles con salsa de mantequilla y perefil) como entrantes, acompañado de un buen vino francés y por supuesto la bebida estrella francesa: le champagne! Entre los platos más característicos podemos encontrar el chapon de Bresse (capón) con castañas, rôti de dinde (pavo), cordero e incluso la carne de jabalí (sanglier). Ahora bien, no debemos olvidar los dulces, la bûche de noël (un tronco de navidad) y los bombones de chocolate. Tradicionalmente se regala a familiares y amigos cajas de chocolate. Somos conscientes de que ha llegado la navidad cuando vemos pasillos interminables en las tiendas con infinidad de variedades de bombones.

                                                         

La fiesta de Nouvel An se vuelve a celebrar en familia o entre amigos. Suele ser una fecha en la que los franceses acaban la cena bastante tarde. A las 12 de la noche, se interrumpe la cena y nos damos dos besos para felicitarnos el año: Bonné année! Meilleurs voeux! Una de las ciudades en las que se celebra por todo lo alto es París. A medianoche, la avenida más bella del mundo, los Campos Elíseos, se peatonaliza para recibir el nuevo año ante el Arco del triunfo. Mientras tanto, en Trocadero, la torre Eiffel es testigo de un espectáculo de fuegos artificiales y música. ¡Toda la ciudad es un espectáculo de luces y fiesta!

El 31 de diciembre a las 20:00, con motivo del réveillon de la Saint Sylvestre (Nochevieja), el presidente de la república se dirige a todos los franceses por televisión desde el Palacio del Elíseo, la sede de la presidencia de la República y residencia oficial del jefe de estado en París, para pronunciar su discurso (les voeux présidentiels du 31 décembre). En él hace un balance general del año y transmite los mejores deseos para el nuevo año a todos los franceses y francesas.

Tras año nuevo, podemos decir que las fiestas navideñas llegan a su fin y todo vuelve a la normalidad: los niños vuelven al cole, se recoge la decoración de las calles y ¡los supermercados ponen las cajas de bombones a precio regalado para acabar con el stock! Los franceses no celebran la llegada de los reyes magos como nosotros, pero celebran l’Épiphanie con la tradicional Galette des rois, una torta de hojaldre rellena de pasta de almendras. Esta torta guarda en su interior la fêve (un haba) y la tradición dice que aquel que la encuentre se convertirá en el rey del día y deberá portar la corona de cartón.

¿Te animas a descubrir la navidad francesa? Sin lugar a duda, será una experiencia inolvidable para disfrutar en familia y una oportunidad única para comer de maravilla. Joyeuses fêtes!